
Era el año 2001 cuando yo me sentaba en el lodo fresco a meditar, mis compañeros los crayones tenian sed y una hambre exagerada, yo los alimentaba con papel y calmaba su sed con mis trazos. Fué un domingo, lo recuerdo muy bien, cuando me reuní con mis primos en casa; yo tenía 6 años y mis demás primos eran todavía más menores. Nos sentamos a imaginar, conversamos y discutimos...seguimos pensando, hasta que el suelo se quebró y caímos sobre una enorme idea: Era el cuartel secreto de Melvin y su hermano gemelo Mélbin.
-Buenas tardes compadres, pásenle a lo barrido- dijo Melvin, todos entramos. Era un lugar muy desordenado; papeles tirados y desperdicios de comida en los sillones. Mélbin dormía plácidamente en el suelo con una cobija de mariposas, pero al oír nuestros pasos se levantó de un brinco y nos tendió la mano. - ¿que onda? ¿como están? hace tanto que no los veíamos por aqui- dijo mientras bostezaba. Estabamos aturdidos y solo contesamos con una sonrisa, poco más tarde nos llevaron a comer helado y caramelos, bajamos algodón de azucar de los arboles y fresas achocolatadas, del rio sacamos gomitas de colores y un dragón en miniatura de los que suelen vivir por esos lugares nos ofreció huevesillos de menta. La luna empezó a dar vueltas y gritaba histéricamente: ¡Pancho! ¡es Pancho Liz ese que se aproxima por allá detrás de la colina!
Estaba tan alterada que Júpiter pidió ayuda a Saturno para tranquilizarla, entonses se escuchó un gran escándalo y el palpitante verde cielo se comenzó a nublar. -Esto no puede estar pasando- dijo Melvin seriamente. - Es obra del malvado Nube Negra, no podría ser alguien más...- lo interrumpió un gran estallido de relámpago, estaba destrullendo la aldea rostizando con sus truenos a los habitantes malbaviscos, pero Melvin y Mélbin lo detuvieron con su ataque especial: el golpe mortal de la deliciosa paleta payaso, lo habian practicado durante meses. Pero cuando lo detuvieron, ya era demaciado tarde, Pancho Liz se disponía a arruinarle la fiesta de cumpleaños a Miguelito...¡pobre Miguelito! Pero Melvin y Mélbin no se dieron por vencidos y corrieron a la velocidad de la glucosa hacia la casa donde se celebraba el cumpleaños. Justo a tiempo llegaron; estaban partiendo el pastel, Pancho Liz iva llegando cuando Melvin y Mélbin se arrojaron contra el, le hicieron calzón chino, manita de puerco y le pusieron unos cocos. Miguelito lloraba de felicidad, los invitados de galleta aplaudían, el cielo ya se habia despejado, pero comenzó a llover confeti y gas de la risa. Y fué asi como Melvin y su hermano gemelo Mélbin salvaron la fiesta de cumpleaños de Miguelito...y luego desperté.
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