
Frustración es: ciega incorrespondencia,
resignación su compañera,
sueños helados de un ocaso que no muere
y el preludio de la primavera.
La magia de la risa
mitigada por anhelos,
la presencia de la aucencia
y la enfermedad de la apatía.
Sabia consejera,
escarchada melancolía,
sufrir era un misterio
que yo no conocía;
la fiebre del deceo,
la que abre toda herida.
Vida es; sin ilución ni consuelo:
mentira, mentira, mentira.
Morir con el abrasador plenilunio,
caer como las hojas,
ya inertes, ya marchitas
entre las ramas verdes
que al espejo precipitan.
Dormir cansado, dormir de hastío,
morir a un lado,
entre sangre, miedo y frío.
Es este el silencio,
que se esconde tras el ruido;
es este silencia quien me grita
al oído...
Naturaleza muerta
y agonizantes iluciones,
prepotentes intuiciones,
prematura despedida.
Noche, que calienta
con el filo de la luna,
con el luto de sí misma a mi piel, y presurosa
se quiebra, cae y no vuelve
sino en lágrimas
y palabras achacosas.
Frustración es: ciega incorrespondencia,
resignación su compañera,
sueños helados de un ocaso que no muere
y el preludio de la primavera.

