
Tengo un rayo de luz crepuscular,
que busca un camino entre las sombras.
Pero está muy lejos de mi alcance...
Quiero regalar un flor
para que susurre mis secretos
y declame mis angustias
-a ella, quien las ha causado-
Me dirigiré a la puesta de sol
y me quedaré allí
hasta sentir calor y marcharme
a buscar el frío manto de la Luna.
(Quiero tomar su mano, y no bajar la mirada).
Huiré hacia el horizonte,
aislado; no más presiones, ni halagos vanos.
El sonido de las olas chocando con las rocas
y las hijas de las estrellas
-cada grano de arena-
atenderán mi huida y me harán dormir
sobre sus mantos color de oro...
dormiré bajo el llanto del sol
-cada gota de agua en el mar-
estaré solo.
