
Me he perdido en el mar,
tras la espuma y tras la brisa
con mi barco a toda prisa,
dos horas después de zarpar.
Partí en la madrugada
con ayuda del sol muerto,
he partido desde el puerto
hacia el mar de tu mirada.
La rosa de los vientos guía
mi nave a la perdición
en el mar de la frustración
que no es propiamente mía.
Y yo, con mi barco a flote
voy destrozando las olas
que caen a pedazos solas,
como las horas en mi bote.
Me he quedado sin respirar,
en tus aguas me estoy ahogando
por lo que llebo navegando
en el mar de tu mirar.
Bajo el silencio marino,
llega un suspira nocturno
de mi placer taciturno,
que consuela mi destino.
Estoy perdido en el mar
tras la espuma desolada,
en el mar de tu mirada,
en el mar de tu mirar.





