
Distante y ausente,
también te sueño
y es mi agonía
no serte sincero.
Pero me dejas aparte,
y solo persigo tus labios
que me tienden trampas
con delirio y con tabaco,
con siluetas marchitas,
con atardeceres profanos.
Es el abismo de tu mirar,
los mares que no inventamos,
la solitaria risa,
besos cortos y lejanos,
caricias largas,
saciedad inoportuna
-locura que no nos damos-
Callada, distante;
te observo,
sonríes a un lado,
yo estoy aparte.
¿Tu mundo y el mío
no han de encontrarse?
Me siento a tu lado y hablamos el silencio que se ha hecho tan común.
En un sueño dijiste: "te eché de menos" y al despertar
vibraron mis entrañas.
yo te idolatro,
pero tu no me amas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario