
Alguna vez, en algún país, un hombrecito moraba lentamente las calles. A cada paso, agonizante, dejaba la huella de su desesperacion. A cada hora, cada minuto se sentía solo..terriblemente solo.
"Apesar de estar rodeado de personas, me siento solo. Vago solo por las calles, hablo solo, lloro solo, cada noche estoy solo, cada día estoy solo, me quedo dormido solo, al despertar me veo solo, cargo vísperas de soledad en mi mochila y soledad es donde mis ojos apuntan. Hay millones de personas cerca, y sin embargo estoy solo. Por una persona que está tan lejos, y es a quien quiero, para saciar esta soledad y complementarme. Ya estoy cansado...es inalcanzable, y a cada momento, mi afán de alcanzarla crece, se ha convertido en un monstruo. Estoy exausto, no es para mi, simplemente no lo es. En verdad duele" Se decía el hombrecito en soledad.
Al día siguiente, cargó con sus esperanzas y las colgó en el árbol más alto que vió.
"Una vez más he colgado mis esperanzas...pero aún puedo esperar".
Hola David, soy Yen hermana de Yos :).....esta vez entendi perfectamente....eso que escribiste casi me hizo llorar...desperto en mi algunos sentimientos que a veces por querernos ver fuertes ante los demas escondemos en nosotros mismos.....sigue asi!! te felicito...lo haces muy bien....y espero a "ese hombrecito" se le acabe su espera pronto. :)
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