
Sentado, solo, aburrido, en un rincón, las paredes blancas, mucho ruido y una que otra alucinación.
desventaja tras desventaja, cielos rojos, estrellas fulminantes, evanecentes placeres y desordenados instantes.
...
Cordiales disparates, Júpiter, Venus y Marte, la Luna en la azotea, abrazadora lluvia inesperada, desesperada incertidumbre, cumbres muertas y sangre desolada.
Abren la puerta mis pensamientos, en ese rincón me encuentran tirado, me levantan, golpean mi pecho, escuchan mis latidos y juntos me lleban cargando al país de los lamentos.
Entra por la ventana la dulsura, me encuentra en pijama, me pone en una cuna, sigue preocupada y me arroja al país de la locura.
En las fotografías se esconde la verguenza, viene por mi y cobra venganza, reclama que no la he tomado en cuenta, dice que debo pagar una fianza y yo le respondo que no la conocía y que he sido un desconciderado, tomamos el té en la casa de al lado, pero aun no le tengo confianza.
Hay un villano en el espejo, hay una figura enmascarada, hay un vampiro con reflejo y una jovencita muy estresada. Una figura de corte complejo y un pastizal de esperanza, un disturbio a lo lejos y una locomotora que no avanza.
Y en soledad, despues de un baño de deseos se me escapa la cordura
...se murió la calma.
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